lunes, 11 de enero de 2021

domingo, 27 de diciembre de 2020

El Humedal Manchego en el Invierno 2020 - 2021


Después de los días otoñales que han traído el cambio de colores al parque, las temperaturas bajan durante la noche con mínimas por debajo de los cero grados originando heladas. Actualmente el río Guadiana no aporta caudal al parque nacional pero las aguas subterráneas nutren muy lentamente la escasa lámina de agua actual. Es de vital importancia que unas copiosas lluvias o el envío de un urgente trasvase desde la cabecera del Tajo vengan a solucionar esta situación, aumentando los niveles de las Tablas, que serán cruciales para tener una primavera fértil y llena de nueva vida.

El color del paisaje cambia, las plantas anuales como el Carrizo o la Enea llegan al final de su ciclo vegetativo y se tornan en ocres y marrones quedando unicamente la Masiega y los juncos con su tonalidad verde más oscura. Formando bonitas estampas de “Aguazales cubiertos por brumas y nieblas invernales.

Pese a que las condiciones meteorológicas son las más adversas del año. Es un buen momento para visitarlas, sin lugar a dudas una experiencia que merece la pena disfrutar si visitamos Daimiel son las rutas en 4x4 o los recorridos de senderismo. Es de destacar que si queremos realizar alguno de los recorridos de senderismo habilitados por los diferentes parajes del parque es importante ir preparado con ropa de abrigo y calzado apropiado, así como disponer de información sobre el itinerario a seguir y consultar  la previsión meteorológica.

El ciclo natural no se para, y si bien en el invierno las aves migratorias cesan en sus viajes, multitud de aves de diversas especies utilizan las Tablas de Daimiel como lugar de invernada, quedándose con nosotros durante todo el invierno hasta la llegada de la primavera fecha en la cual inician su viaje de regreso al norte.

Durante la estación del invierno es posible observar con nuestros prismáticos a multitud de especies de la familia de los limícolas, Combatientes, Cigüeñuelas, Archibebes Oscuros, Agachadizas y un sin fin de aves.



En lugares con media profundidad son las Garzas Reales, las Cigüeñas y Garcetas Comunes las que se alimentan de los cangrejos y peces al igual que los Cormoranes que durante el invierno aumentan espectacularmente su numero. Al final de la tarde, es fácil encontrar, numerosos bandos de Escribano Palustre y Gorrión Moruno, o la Bisbita Común, que utilizan los carrizales como dormidero. Especies llamativas son también el Pechiazul, o los Reyezuelos sencillos saltando entre los matorrales y tarayales de la Isla del Pan.

Aves que en definitiva utilizan el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel lugar de descanso y larga estancia durante el invierno. Es por esto que las Tablas de Daimiel son Zona de especial protección para las aves a nivel Europeo (Zona ZEPA).

De todas las aves, las Anátidas son las más numerosas en el humedal, patos como el Porrón Común, el Pato Colorado, o las pequeñas Cercetas Comunes que aumentan en numero en estos meses de Diciembre y Enero, así como los Ánades Reales o Ánsares Comunes.

Las numerosas Fochas Comunes, son algunas de las especies habituales en Daimiel, aunque también es posible observar con suerte, a la Cerceta Pardilla, La Malvasía, el escaso Calamon, el Rascon, y rapaces como el Aguilucho Lagunero,  el Aguilucho Palido o el pequeño Esmerejón pequeña rapáz que nos visita unicamente durante el invierno.

De todas las aves invernantes, La especie más llamativa y que seguramente captara nuestra atención si visitamos en otoño las tablas, es la Grulla Común, por numero de individuos (que puede llegar a alcanzar los 8.000 ejemplares), por su tamaño con un metro diez de altura, y especialmente por el sonido que emiten durante todo el día llamado“Trompeteo”.

El sonido de Las Grullas se hace más audible al final de la tarde cuando llegan estos numerosos bandos de aves a las tablas, especialmente en las orillas del Guadiana donde tienen su dormidero, haciendo del atardecer invernal un momento inolvidable en estas Tablas de Daimiel.

Sin lugar a dudas una experiencia que merece la pena disfrutar si visitamos el parque, bien en las rutas en 4x4, o en los recorridos de senderismo con visitas guiadas.



domingo, 15 de noviembre de 2020

Las Grullas, el gran atractivo turístico de Las Tablas de Daimiel en los meses de otoño e invierno

 



El sonoro trompeteo de las grullas alborota desde hace días los cielos castellanomanchegos, donde la observación de estas grandes aves, que llegan a sus cuarteles de invernada procedentes de países tan distantes como Noruega, Suecia, Alemania, Finlandia, Polonia, países bálticos y oeste de Rusia, se ha convertido en un reclamo ornitológico.

Una muestra son los visitantes que acuden a los parques nacionales de Cabañeros y Las Tablas de Daimiel, en la provincia de Ciudad Real, lugares que desde hace unas semanas están recibiendo miles de grullas que llegan para pasar el invierno huyendo de los gélidos fríos del norte de Europa.

Las posibilidades que brinda la Grulla común (Grus grus) de poder ser identificada con facilidad por su característico vuelo en forma de uve, por su gran envergadura -supera el metro de altura-, por su vistoso plumaje gris, y por el escandaloso sonido que emite, la hacen ser centro de atención de quienes eligen disfrutar de la naturaleza, ya sean conocedores o no del mundo de las aves.

Cabañeros y Las Tablas de Daimiel son unos de los muchos lugares de invernada que eligen las grullas, que también encuentran acomodo en otras zonas de Castilla-La Mancha donde obtienen el abundante alimento que necesitan.

 

La población invernante castellanomanchega de grullas, con 27.500 individuos, representa el 18% del total de las Grullas que llegan a la Península Ibérica, según los datos de los censos elaborados por la Sociedad Española de Ornitología (SEO-BirdLife) de los que son autores Javier Prieta y Juan Carlos del Moral.

Los datos de este censo pusieron de manifiesto que Extremadura, con 80.000 grullas, es la comunidad autónoma que recibe mayor número con un 53% de la población invernal total.

Castilla-La Mancha se situó en segundo lugar de preferencia de invernada de estas aves por delante de Aragón, que con un 16 por ciento y 24.350 ejemplares es el tercer lugar que acoge mayor número de ejemplares, por delante de Andalucía con 14.700 y el 10 por ciento de la población y, Castilla y León con 5.000 y el 3 por ciento de las grullas invernantes.

 

La calidez y el resguardo que le ofrecen las dehesas y las zonas húmedas llevan a estas aves a recorrer más de 2.500 kilómetros de distancia cada año, con el fin de aprovechar la seguridad y el alimento que les ofrecen estos lugares.

En los encinares encuentra la bellota caída, que es uno de sus alimentos preferidos, como también lo son los bulbos, las semillas, los brotes, los invertebrados, o los restos del maíz que han quedado en los maizales ya cosechado.

El avistamiento de las grullas es posible durante la mayor parte del día en las áreas que utilizan como comederos, si bien suele ser mucho más sencillo cuando llegan a ellas al despuntar las primeras luces del día.

También es fácil observarlas durante las puestas de sol, cuando abandonan los lugares donde se alimentan y emprenden viaje hacia los humedales donde encuentran un seguro refugio donde pasar las noches.

Para poder observar las grullas y disfrutar de sus elegantes movimientos pausados y reposados, es aconsejable ayudarse de los prismáticos, que garantizan siempre una mejor localización de las aves.

También es recomendable mantener en estos espacios naturales el silencio y evitar tratar de acercarse a las aves para no incomodarlas ni molestarlas, con el fin de que no se muestren huidizas.

Agencia EFE  Por Aníbal de la Beldad

ACTIVIDADES APTAS PARA LA OBSERVACIÓN DE GRULLAS


LAS TABLAS DE DAIMIEL (Parque Nacional) Observación de Grullas
Durante los meses de invierno, se acercan hasta el Parque Nacional Tablas de Daimiel miles de estos indivíduos, que vienen desde el norte de Europa. La llegada en los atardeceres, a las Tablas de Daimiel se convierte en todo un espectáculo.



CABAÑEROS (Parque Nacional) Nueva visita guiada 4x4 a la Raña de Cabañeros (Turno de atardecer)
Descubre el Parque Nacional de Cabañeros, a bordo de nuestros vehículos todo terreno y acompañado por un guía interprete. Un recorrido en el interior del Parque Nacional, recorriendo la Raña de Santiago, conocida como el Serengueti Español.



lunes, 26 de octubre de 2020

Fantásticas luces y colores en el otoño 2020 en Las Tablas de Daimiel

Si recorremos tranquilamente las pasarelas del interior del Parque Nacional, nos daremos cuenta de que el otoño 2020 ha llegado. Después del largo estío veraniego los días se acortan, las temperaturas bajan durante la noche a la espera de las primeras y copiosas lluvias que tan importantes son para la conservación de estos humedales manchegos.

Con poca superficie inundada, el humedal está a la espera de los Ríos Cigüela y Guadiana que todavía no aportan el caudal al parque que hará subir lentamente los niveles de las Tablas recuperando zonas secas meses atrás, para disfrute de la fauna de este espacio protegido.

El color del paisaje cambia, las plantas anuales como el Carrizo o la Enea pierden sus verdes intensos, tan representativo durante el verano y se tornan en ocres y marrones, formando bonitas estampas de carrizales cubiertos por brumas y nieblas otoñales.

Este inexorable cambio de estación,obliga a multitud de aves migratorias a desplazarse hacia el sur. Las aves, viajan buscando climas acordes a sus necesidades, huyendo del frio y buscando lugares donde alimentarse. Comienza una migración que les llevará, atravesando toda Europa hasta las zonas centrales de África y el Sahel.

En meses posteriores serán las aves del norte de Europa las que poco a poco llegaran a la península y Las Tablas de Daimiel, para utilizarlas como lugar de parada e invernada, quedándose con nosotros durante todo el invierno hasta la llegada de la primavera. Es en estos días cuando es posible observar, prismático en mano, multitud de especies de la familia de los limícolas como las Agujas Colinegras, Avocetas, Cigüeñuelas, Archibebes y un sin fin de aves viajeras. En lugares con media profundidad son las Garzas Reales, las Cigüeñas y Garcetas comunes las que se alimentan de los cangrejos y peces al igual que los Cormoranes.

Aves que en definitiva utilizan el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel para descansar, repostar, coger fuerzas para continuar su viaje hacia África. Es por esto que las Tablas son Zona de especial protección para las aves a nivel Europeo (Zona ZEPA).

De todas las aves las Anátidas son las más numerosas en el humedal, patos como el Porrón Común, el Pato Colorado, o las pequeñas Cercetas comunes,Ánades reales o Ánsares Comunes, las numerosas Fochas comunes. Son algunas de las especies habituales en Daimiel. Aunque también es posible observar con suerte, a la Cerceta Pardilla, La Malvasía, el escaso Morito y rapaces como el Águila Pescadora, el Aguilucho Lagunero o el pequeño Esmerejón.

La especie más llamativa y que seguramente captara nuestra atención si visitamos en otoño las tablas, es la Grulla Común, por numero de individuos (que puede llegar a alcanzar los 5.000 ejemplares), por su tamaño con un metro diez de altura, y especialmente por el sonido que emiten durante todo el día llamado “Trompeteo”.

Un sonido, que se hace más audible al final de la tarde, cuando llegan estos numerosos bandos de aves a las tablas, especialmente en las orillas del Guadiana donde tienen su dormidero, haciendo del atardecer otoñal un momento inolvidable en estas Tablas de Daimiel. 

Galería de imágenes otoñales:































jueves, 1 de octubre de 2020

Las Tablas de Daimiel, prácticamente secas, urgen un trasvase del Tajo-Segura



El patronato de este parque nacional pide la restauración del funcionamiento hidrológico natural de este ecosistema acuático, con solo 36 hectáreas inundadas


El Patronato del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel ha pedido al Gobierno de España y al de Castilla-La Mancha la restauración del funcionamiento hidrológico natural de este ecosistema acuático, que actualmente se encuentran prácticamente secas con solo 36 hectáreas inundadas, y para ello ha solicitado una aportación de agua a partir del acueducto Tajo-Segura.

Así lo ha indicado el presidente del patronato del parque nacional, Esteban Esquinas en un comunicado de prensa, en el que ha explicado que el pasado 13 de febrero de 2020 se celebró el último Pleno del Patronato del Parque Nacional las Tablas de Daimiel que estuvo centrado en el análisis de su situación hidrológica que presentaba en ese momento una superficie encharcada de 75 hectáreas y en el debate de las posibles medidas encaminadas a su mejora hidrológica.

Esquinas ha recordado que como resultado, el pleno del Patronato del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel acordó dirigirse al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha instándolas a trabajar con medidas estructurales en la restauración del funcionamiento hidrológico natural del Alto Guadiana y del Parque Nacional Las Tablas de Daimiel.

El objetivo de esta petición era garantizar los aportes hídricos necesarios, un caudal ecológico de 38,25 hectómetros cúbicos definido en el Plan Hidrológico de la cuenca del río Guadiana, para la conservación del Parque Nacional.

De igual modo, en conformidad con su Plan Rector de Uso y Gestión, se trasladó que en tanto se recupere la funcionalidad hidrológica natural del Alto Guadiana, se deben garantizar los aportes de caudales necesarios para la conservación del ecosistema acuático del parque nacional, como medida urgente y coyuntural, mediante una aportación regular a partir del acueducto Tajo-Segura, apoyando la solicitud realizada por la Comisión Mixta de los Parques Nacionales de Castilla-La Mancha de derivar 20 hectómetros cúbicos procedentes del acueducto Tajo-Segura a través de la conducción a la llanura manchega el 28 de octubre de 2019.

Por otro lado, se exponía que la activación de la batería de sondeos era contemplada por este Patronato como una medida preventiva y complementaria para evitar la autocombustión de turbas, que en ningún caso, podía ser considerada como una actuación que pueda, por sí sola, garantizar la conservación del ecosistema acuático del parque.

En estos meses no se ha producido ninguna derivación de caudales del acueducto Tajo-Segura a Las Tablas de Daimiel habiéndose priorizado inexplicablemente derivaciones para otros usos (incluso regadío) al de la conservación medioambiental del Parque Nacional por parte del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

A mediados del mes de marzo, la Comisión Mixta de los Parques Nacionales de Castilla La Mancha procedió a la puesta en marcha de la batería de sondeos de emergencia para garantizar exclusivamente el encharcamiento de las turbas alcanzándose un máximo de 312 hectáreas en primavera y no impidiendo la degradación ambiental del resto del Parque Nacional al encontrarse completamente seco, constatándose la insuficiencia de esta medida para la conservación del ecosistema acuático de este espacio natural.

A lo largo de este verano, ha señalado Esquinas en nombre del patronato del parque, la superficie encharcada ha ido disminuyendo progresivamente hasta alcanzar unas escasas 36 hectáreas actuales, lo que sitúa al parque en un escenario «aún peor» que el que se daba a mediados del mes de febrero pasado.

El pleno del patronato ha querido volver a instar a las administraciones competentes a garantizar los aportes de caudales para la conservación del ecosistema acuático del parque nacional mediante una aportación regular a partir del acueducto Tajo-Segura, a través de la conducción a la llanura manchega, en tanto se restaura el funcionamiento hidrológico natural del Alto Guadiana y del Parque Nacional.


Experiencias de Viajeros