viernes, 11 de septiembre de 2020

Las Tablas de Daimiel al 3% de su capacidad



50 hectáreas son las que a mediados del mes de septiembre mantienen una pequeña lámina de agua en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

Un mal año para Las Tablas de Daimiel, su dependencia directa del estado de las aguas subterráneas son el testigo directo de lo que ocurre en el popularmente conocido como Acuífero 23. Continuos años con una pluviometría por debajo de la media y el continuado uso de las aguas subterráneas para los regadíos, provocan que 'las cuentas no salgan'. Al ser superiores las extracciones a las filtraciones el nivel freático del acuífero baja, por tanto los manantiales que dan pie a que el Guadiana corra y el Parque aumente su superficie encharcada se secan.

Las Tablas de Daimiel se mantienen expectantes a las lluvias de otoño, ya que si estas fueran copiosas podrían paliar en parte esta situación. No obstante existen soluciones que están recogidas en el Plan Rector  de Uso y Gestión del Parque como el envío de agua desde la cabecera del Tajo a través de la tubería manchega, o en último extremo la puesta en marcha de una batería de pozos de emergencia para poder inundar en parte el humedal.

Expectante se encuentra también el empresariado turístico de la zona para ver las posibles soluciones adoptadas por la administración. Ellos abogan por la puesta en marcha del trasvase, solución capaz de encharcar un mayor número de hectáreas que los pozos de emergencia. 

Duros momentos para un humedal único en Europa, para sus habitantes y para la economía que depende de él.


Fotografía: Ecodestinos.es 

Texto: LasTablasdeDaimiel.com


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