Hay una forma de saber que el otoño ha llegado a Las Tablas de Daimiel: caminar despacio por las pasarelas. El aire refresca a primera hora, el carrizo empieza a perder el verde del verano y, entre una parada y otra, aparecen aves que están de paso. El paisaje parece tranquilo, pero en estas fechas suceden muchas cosas.
Un otoño con agua, aunque pendiente de las lluvias
Las Tablas llegan al otoño de 2026 en mejores condiciones que otros años. Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana publicados por EFE, el 1 de septiembre había 523 hectáreas inundadas. En primavera se alcanzaron las 1.500, gracias principalmente a los aportes del río Gigüela, pero el calor del verano ha reducido la superficie cubierta de agua.
Por eso, este otoño tiene también algo de espera. Las primeras lluvias serán importantes para el humedal, aunque todavía es pronto para saber cuánto subirán los niveles o qué zonas volverán a inundarse. En Las Tablas, el aspecto del parque puede cambiar mucho de una visita a otra.
Los colores del otoño en las pasarelas
El cambio de estación se nota en los detalles. Los carrizos y las eneas van tomando tonos ocres y pardos; la luz cae más baja sobre el agua y, algunas mañanas, una bruma ligera desdibuja el horizonte.
Es un buen momento para recorrer el parque sin prisa. Desde las pasarelas puedes detenerte a escuchar, mirar entre la vegetación o seguir con los prismáticos el movimiento de las aves sobre los tablazos. A veces, lo más interesante de la visita ocurre precisamente cuando te paras.
Aves que parten, aves que llegan
El otoño es tiempo de viajes para muchas aves. Algunas dejan atrás sus zonas de cría y continúan hacia el sur. Otras llegan desde el norte de Europa y encuentran en la península un lugar donde pasar los meses fríos.
En Las Tablas, esa sucesión convierte cada jornada en una oportunidad distinta para observar fauna. Según la época y las condiciones del agua, puedes encontrar garzas, garcetas, cormoranes, fochas y diferentes especies de patos. También pueden aparecer limícolas en las zonas poco profundas. Conviene llevar prismáticos y no acudir con una lista cerrada de aves que esperas ver: parte del encanto está en descubrir quién ha llegado ese día.
La importancia del humedal para las aves va mucho más allá de una temporada. Las Tablas forman parte de la Red Natura 2000 y están reconocidas como humedal de importancia internacional por el Convenio de Ramsar.
Cuando el otoño avance, habrá que escuchar a las grullas
Si hay un sonido que muchos visitantes asocian al otoño en La Mancha, es el trompeteo de las grullas. Las primeras comienzan a llegar a España en octubre desde sus áreas de cría del norte de Europa. Por eso, a finales de septiembre todavía es pronto para dar por hecho que estarán en Las Tablas.
Más adelante, observarlas al caer la tarde puede ser uno de esos recuerdos que se quedan contigo. Pero la naturaleza lleva su propio calendario: su presencia y el número de aves dependerán de cómo avance la estación y de las condiciones del humedal.
Elige cómo quieres descubrir las Tablas de Daimiel
Puedes pasear por las pasarelas por tu cuenta. Pero si te apetece comprender mejor lo que estás viendo, venir con un guía cambia la experiencia: aprenderás a reconocer aves, descubrirás cómo funciona este humedal y entenderás por qué el agua es tan decisiva para su vida.
Si te apetece caminar con calma, la visita guiada senderista recorre el itinerario de la Isla del Pan durante unas dos horas, con tiempo para observar y preguntar.
Y si quieres conocer más rincones del parque, puedes elegir la visita guiada combinada en vehículo y a pie. Además del recorrido por las pasarelas, permite adentrarse con el guía en zonas de acceso restringido y acercarse a la Dehesa de Zacatena.
Consulta las fechas disponibles y reserva la visita que más te apetezca. Este otoño, ven a descubrir las Tablas tal como están ahora: vivas, cambiantes y siempre capaces de sorprenderte.




