domingo, 5 de septiembre de 2021

La falta de agua y fauna obliga a suspender las visitas guiadas a Las Tablas de Daimiel

 


Fue el 5 de marzo de 2020 cuando los empresarios de Daimiel anunciaban el cierre de sus establecimientos al unísono con el objetivo de emprender una marcha conjunta para exigir un trasvase a Las Tablas. La pandemia lo paralizó todo, incluida esta reivindicación en la que se pedían soluciones a medio y largo plazo para este entorno natural que se localiza en el término municipal daimieleño. Entonces, la asociación turística Tablas de Daimiel lanzaba un SOS ante las 70 hectáreas encharcadas de las 1.800 posibles bajo el lema ¡Las Tablas se mueren¡. Ahora, dieciocho meses después, con pozos de emergencia de por medio y a la espera de que “se den las condiciones necesarias” para trasvasar agua a Las Tablas como se argumentaba desde el ejecutivo autonómico, este Parque Nacional solo cuenta con 60 hectáreas.

Esa secuencia empieza a tener un impacto aun mayor y resiente al sector turístico de la zona. Es el caso de la empresa de guías en el parque nacional de Las Tablas de Daimiel 'Ecodestinos', que ha tomado la decisión de suspender desde el 1 de septiembre su servicio de visitas guiadas, un oficio que llevaba ofreciendo de manera ininterrumpida desde hace 21 años. Según expresa su gerente Jesús Pozuelo, “el lamentable estado de conservación del Parque Nacional y la pérdida de sus valores ambientales nos ha obligado a ello, apenas queda agua, y la que hay está en malas condiciones, no se observa fauna y así es inviable dar un servicio satisfactorio a las personas que demandan las visitas guiadas”. 


 
Actualmente el parque nacional cuenta con un 3% de su superficie encharcada, agua que se encuentra encerrada en la madre del río Guadiana, zona alejada de los lugares visitables.

“Incluso en el año 2009 cuando los lamentables incendios de turbas, había agua en la zona de las pasarelas, agua en buenas condiciones que nos permitía sacar las visitas adelante, ahora ni eso, la zona está completamente colmatada y la poca agua que queda está en mal estado, lo que impide tener un volumen de fauna decente para realizar una visita guiada”, comenta Pozuelo.

Desde Ecodestinos hacen un “llamamiento a las administraciones con competencias en la gestión del Parque Nacional para que pongan soluciones urgentes encima de la mesa, soluciones que según ellos deben pasar por el estricto cumplimiento del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional, el cual indica que hay que poner los medios necesarios para que la superficie del Parque Nacional no descienda de las 600 hectáreas”. Según Ecodestinos la solución de poner en marcha la batería de pozos de emergencia como se ha hecho durante este 2021 y el pasado 2020 “es la peor solución posible”, por lo que piden que mientras se trabaja para recuperar los niveles freáticos del acuífero, “la mejor solución es trasvasar agua por la tubería manchega tal y como se hizo en el 2009, y que ahora es incluso más viable que entonces”.

Según Pozuelo, “la continuada nefasta gestión de los recursos hídricos nos ha abocado a suspender un servicio que pone en valor este recurso natural, sensibiliza al visitante a la vez que lo disfruta, pero con el parque nacional en este estado es imposible llevar a cabo ese objetivo”. En esa reflexión, “no debemos olvidar que Las Tablas de Daimiel es uno de los principales recursos turísticos de la provincia y de Castilla - La Mancha con una media de 150.000 visitantes anuales, un recurso turístico del que se nutre no solo Daimiel sino localidades de la comarca, un recurso turístico que ha dejado de serlo. No solo hemos perdido un espacio natural de gran valor, además perdemos la economía turística asociada al mismo”, concluye.


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lunes, 30 de agosto de 2021

Las Tablas de Daimiel, nuevamente en situación crítica: "No hay agua, no hay nada que pueda morir"

 

El Parque Nacional tiene menos de 60 hectáreas encharcadas y desde Ecologistas en Acción achacan la situación a la agroindustria de los alrededores

Con menos del 3% de su superficie encharcada, el alcalde de Daimiel pedía hace más de una semana al Ministerio de Transición Ecológica que tomase las "decisiones oportunas" para garantizar la conservación del parque. Leopoldo Sierra pedía así un plan de trabajo para "revertir" la situación clínica del Parque Nacional, y volvía a pedir un trasvase que, aseguraba, cuenta con el apoyo de la "mayoría" del Patronato de las Tablas de Daimiel.

Manuel Carrasco, técnico superior del Parque Nacional declaraba en Radio Daimiel que ya eran menos de 60 las hectáreas inundadas en el humedal, este pasado 24 de agosto. La zona encharcada concretaba el técnico, se correspondía con la "madre" del río Guadiana, mientras que la situación era "bastante dura" y con "malas perspectivas" hasta que acabe el verano. Carrasco ha relacionado la situación con las altas temperaturas de la reciente ola de calor, con temperaturas de hasta 44 grados. La situación, afirmaba el técnico, es similar a la del verano pasado, aunque con un ritmo de desecación más rápido.

Carrasco también descartaba que se volviesen a repetir incendios subterráneos, al haberse humectado la zona de turberas que es la que sufre los proceso de autocombustión. El técnico insiste también en la idea del alcalde de Daimiel, de habilitar un trasvase desde el Tajo-Segura, pero también pide la activación de los sondeos de emergencia, basándose en lo que se explica en el Plan Rector del parque. Para el técnico, la solución es la "recuperación estructural de los recursos naturales del Alto Guadiana". "Suena irreal, pero debería ser una meta a la que no se debería renunciar, ya que es lo que originó el humedal que ahora luchamos por conservar”, añadía en la entrevista al medio local.

El técnico también se refirió a la inundación de emergencia que se consiguió al activar los pozos en el pasado mes de mayo, lo que permitió asegurar la cría de pollos de patos colorados en la zona de Cañada Mendoza. Sin embargo, también habló de la "contrapartida" que supuso dicho recurso: que se deja "seca la mayor parte del parque", lo que afecta a la masiega, un "icono" de la flora en el Parque Nacional.

Negativa al trasvase por parte de Ecologistas

Sin embargo, desde Ecologistas en Acción insisten en su postura antitrasvasista. Así lo confirma Rafael Gosalvez Rey, representante de las asociaciones ecologistas de Castilla-La Mancha en el Patronato del parque. "Los problemas de una cuenca hay que resolverlos desde la misma cuenca, no desde otra que tenga otros problemas añadidos", asegura Gosalvez, que insiste en que "no sería ético ni legítimo robar agua a otra cuenca para meterla en otra que no va a servir para nada", afirma.

Para Ecologistas el problema de fondo es la agroindustria, la "intensificación" de la agricultura. "¿De qué sirve trasvasar agua si el problema de base no está resuelto y es que estamos ante un territorio en el que la agricultura ha sido la que ha tomado las riendas del agua", afirma. Por eso, explica, lo mejor sería "aplicar el artículo 155 y quitar las competencias de Agricultura en Castilla-La Mancha, pero no sólo aquí, sino también en Murcia".

"El problema es la incompetencia y la gobernabilidad del PP y PSOE que han apostado a favor de la agricultura, porque no es tiempo para agricultura intensiva y la situación se va agravando. Necesitamos una solución a largo plazo", recalca el ecologista. Además, asegura, las perspectivas son peores que hace décadas. "En la estructura agraria actual son los cultivos leñosos los que se han vuelto dominantes, el pistacho, la vida en espaldera", afirma. Es algo similar a lo que ocurrió con el maíz o la remolacha, pero con la diferencia, explica, de que los cultivos leñosos son prioritarios y su riesgo se mantiene.

"Hemos ido a peor y la prueba son las Tablas de Daimiel. El hidroindicador son los 'Ojos del Guadiana', que sólo hubo un pequeño momento en el que volvió a surgir agua de la zona, pero nada que ver con lo que hubo en su momento", recalca. Vuelve a culpar a la agroindustria, en este caso, en relación a los químicos. "Los agroquímicos han terminado saliendo todos en las Tablas de Daimiel, tras cuarenta años de agricultura intensiva".

La situación es tal, lamenta, que ya ni mueren peces. "Porque aquí no hay agua, no hay nada que pueda morir", lamenta. La única solución que proponen desde las asociaciones ecologistas es que se deje de regar. "Ya no hay tiempo para una transición amable. Habría que dejar de regar ya. Pero nadie se va a atrever a hacerlo", asegura, aunque concede que la Confederación Hidrográfica del Guadiana es la "única que está tomando el toro por los cuernos".

"La única solución sería dejar la sequía para mostrar sus estragos y así, a lo mejor, alguien se atreva a tomar una decisión. Es la única esperanza que nos queda", afirma. Por eso, insiste para concluir: "No podemos hipotecar una cuenca que ya está hipotecada como el Tajo, por la misma situación en la que se encuentra este río. El trasvase tiene que venir de la viña en espaldera, pistacho y almendra", concluye.

FUENTE https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/tablas-daimiel-nuevamente-situacion-critica-no-hay-agua-no-hay-pueda-morir_1_8252668.html