miércoles, 26 de mayo de 2021

Noticias sobre los pozos de recarga en Las Tablas de Daimiel


EL ALCALDE DAIMIELEÑO CRITICA QUE SE DERIVE AGUA AL LEVANTE PERO NO AL PARQUE NACIONAL

Leopoldo Sierra: "Las Tablas de Daimiel necesita un trasvase, los pozos de emergencia son un parche"

El alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra, ha vuelto a reclamar un trasvase de agua para garantizar la conservación del Parque Nacional de las Tablas y califica de parche el bombeo de agua desde los pozos de emergencia que ha comenzado esta semana.

En declaraciones a Onda Cero, Sierra recuerda que el Ayuntamiento, el Patronato Rector de las Tablas y la Comisión Mixta de Gestión de los Parques Nacionales de Castilla-La Mancha consideraron en su momento la necesidad de una derivación de agua desde el trasvase Tajo-Segura hasta las Tablas de Daimiel, a través de la tubería a la Llanura Manchega.

No entiende Sierra como se permite trasvasar agua al Levante y sin embargo el Ministerio para la Transición Ecológica no autoriza una derivación al humedal manchego de 10 o 20 hectómetros cúbicos para todo el año.

Advierte de que la Unión Europea podría sancionar a España por no cuidar el medio ambiente, y tal vez sea en ese momento, dice el alcalde, cuando el Ministerio se decida por un trasvase que se no lleva a cabo desde el año 2.010.

Actualmente las Tablas de Daimiel cuentan con 220 hectáreas encharcadas, de las 1.750 hectáreas susceptibles de ser inundadas. Es decir, el parque está ahora al 12% de encharcamiento.

Leopoldo Sierra lamenta que ya no se pueda alcanzar el mínimo exigido que es de 1.400 hectáreas inundadas en primavera y 600 al final del verano.

Cree que aunque el uso de los pozos de emergencia puede ser una medida para evitar la desecación del parque, sin embargo no es más que un parche que puede situar a las Tablas en la UCI.

Fuente: https://www.ondacero.es/emisoras/castilla-la-mancha/ciudad-real/noticias/leopoldo-sierra-tablas-daimiel-necesita-trasvase-pozos-emergencia-son-parche_20210514609e6e3f950520000105594c.html


Los pozos están aportando agua a las Tablas por razones ambientales, no para inundar el parque

El bombeo autorizado durará hasta el 20 de mayo, para ralentizar la desecación y que tanto las aves como las ovas completen su ciclo vital entre el Molino de Molemocho y el Ojillo

El parque nacional de las Tablas de Daimiel, golpeado por una doble pandemia, la del covid que lo ha mantenido un tiempo cerrado a las visitas, y la de la sequía, ha empezado a bombear agua subterránea esta semana en la zona medioambiental más sensible: el Molino de Molemocho y el Ojillo. El objetivo no es inundar un humedal que tiene 220 hectáreas encharcadas de las 1.500 posibles, sino “asegurar el ciclo vital de la flora y la fauna, y ralentizar la desecación ahí”, explica Carlos Ruiz de la Hermosa, el director.

La activación de los pozos de emergencia con los que cuenta el humedal desde el grave incendio de turberas de 2009, persigue favorecer que tanto las especies nidificantes en el cauce del Guadiana poco antes de entrar en las Tablas, como las delicadas e importantes ovas “completen su ciclo vital”, y durará hasta el 20 de mayo, ha confirmado Ruiz de la Hermosa.

Pozos como los del regadío

Las Tablas de Daimiel, víctimas de la sobreexplotación de los acuíferos y el cambio climático que está subiendo la temperatura mundial y espaciando las lluvias, recurren al subsuelo, y a pozos similares a los que se utiliza para el regadío en la zona para no perecer.

Este nuevo bombeo es el tercero desde marzo del año pasado que pone en marcha el Ministerio para la Transición Ecológica y el Gobierno de Castilla-La Mancha, responsables de la gestión conjunta de los dos parques nacionales de Ciudad Real.

Concesión para uso ambiental

La veintena de pozos de los que dispone las Tablas forman parte de la concesión de agua para uso ambiental que autoriza la Confederación Hidrográfica del Guadiana, “esto surge de la adquisición de derechos de riego que estaban en manos privada para uso agrícola que se hizo en su momento”.

Esta medida, muy criticada por regantes de la masa Mancha Occidental I, que tendrán que recortar un 10% el agua de la que dispondrán legalmente en esta campaña de riego veraniega, no impedirá la desecación de un humedal que ya está prácticamente seco, lo que repercute a las visitas, aunque el parque nacional siga siendo uno de los parajes más espectaculares de La Mancha.

Nidos de aves emblemáticas y ovas

En la zona inundada entre el Molino de Molemocho y el paraje del Ojillo, en el cauce del Guadiana antes de entrar en el parque, han aflorado praderas de carófitos (ovas) y muchos nidos de aves acuáticas como el pato colorado, porrón común, focha común o morito, entre otras. Se trata que desarrollen su ciclo en estas semanas hasta que lleguen los rigores del verano.


Fuente: https://www.lanzadigital.com/provincia/los-pozos-estan-aportando-agua-a-las-tablas-por-razones-ambientales-no-para-inundar-el-parque/

Fotografía: https://www.lanzadigital.com/provincia/daimiel/para-el-bombeo-de-agua-subterranea-al-parque-nacional-de-las-tablas-de-daimiel/


sábado, 17 de abril de 2021

El aumento de jabalíes amenaza la biodiversidad de las Tablas de Daimiel


 
 
El aumento de la población de jabalíes amenaza el éxito reproductivo de las aves acuáticas del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y de otros humedales de la cuenca alta del Guadiana.

Esta es la principal conclusión de un estudio científico, liderada por la Universidad Complutense de Madrid y hecho en colaboración con científicos del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos (IREC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de la Universidad de Castilla-La Mancha y de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

El estudio, publicado en la revista Ecological Indicators, señala que el incremento de jabalíes que se está produciendo en casi el 80% de los humedales afecta también a la población del conejo silvestre, que es una presa clave para muchos depredadores amenazados, como el águila real.

La "mancha húmeda" de la cuenca del Guadiana es una Reserva de la Biosfera que conforma el principal complejo de humedales interiores del suroeste de Europa, un conjunto de ecosistemas acuáticos que se caracteriza por su elevada biodiversidad.

"Es un hábitat con una superficie restringida, por lo que cualquier alteración en su ecosistema afecta a la superficie total", explica Javier Viñuela, investigador del IREC y coautor del estudio.

Por sus características, estas regiones son áreas muy vulnerables que pueden verse afectadas de forma permanente.

De hecho, en el último siglo se ha perdido más de la mitad de los humedales naturales del mundo, lo que ha perjudicado especialmente a una amplia gama de aves típicas de esos hábitats.

"El aumento de la depredación de los nidos es una causa adicional importante en la disminución de las poblaciones de aves. En este contexto, el jabalí se considera una especie clave y tendría un alto potencial para influir en la fauna asociada", subraya José Ángel Barasona, del Centro VISAVET de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

La investigación muestra que el jabalí, gracias a sus características (mamífero omnívoro, prolífico y muy adaptable), se está expandiendo en los veintiséis humedales analizados, sobre todo en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, donde su impacto está llegando a "niveles insostenibles", advierten los autores.

La protección de ciertos entornos y especialmente la ausencia de caza favorecen la proliferación del jabalí, lo que tiene un efecto cascada sobre el conjunto del ecosistema.

"Su abundancia condiciona la productividad de toda la comunidad de aves acuáticas que se reproducen en las orillas o en islas de las lagunas, ya que los nidos son destruidos por él", añade Christian Gortazar, investigador del IREC.

A la vista de estos datos, los investigadores proponen mejorar la gestión y el seguimiento de las poblaciones de jabalí a largo plazo con ayuda de indicadores poblacionales.

"Un buen indicador de la población del jabalí es el índice de estimación de la abundancia del jabalí (FBII). Un valor superior a 0,2 indica una tasa elevada que reduce ‘seriamente’ la abundancia de conejos y la productividad de las aves acuáticas. Otras medidas incluyen la gestión del hábitat y la protección de las zonas de nidificación de las aves afectadas", concluye Viñuela.