Febrero está siendo generoso con el agua.
Y eso, en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, se nota.
El parque se acerca a las 1.000 hectáreas inundadas, una cifra que cambia por completo la imagen del humedal y, sobre todo, su funcionamiento ecológico.
No es solo una cuestión estética. Es dinámica hídrica real. Es recuperación. Es vida.
El Río Cigüela vuelve a marcar el ritmo
El Río Cigüela está aportando actualmente 2 metros cúbicos por segundo al sistema.
Puede parecer un dato técnico, pero en Las Tablas cada metro cúbico cuenta.
Y hay un detalle aún más interesante: río arriba los caudales son superiores.
Eso significa que el aporte podría mantenerse en el tiempo, consolidando la lámina de agua y reforzando el funcionamiento natural del humedal.
Todo apunta a que podríamos superar las cifras de inundación del año pasado si esta tendencia continúa.
Para un ecosistema tan sensible al agua como este, eso es una noticia de primer orden.
No solo el Cigüela
Los arroyos de Cañada del Gato y Casa Blanca también están aportando su “gotita de agua”.
Pequeños cursos que, sumados, ayudan a sostener el sistema.
En un parque como Las Tablas, la suma de aportes es clave. No hay un único protagonista. Es un engranaje.
Y cuando ese engranaje funciona, el resultado se nota:
Más superficie encharcada.
Mayor conectividad entre tablas.
Más oportunidades para la fauna.
¿Qué significa esto para quien quiere visitar Las Tablas de Daimiel ahora?
Significa que estamos ante un momento especialmente interesante.
Con mayor superficie inundada:
Aumenta la presencia y concentración de aves acuáticas
Se activan zonas que llevaban tiempo secas
El paisaje cambia, gana profundidad y reflejos
El comportamiento de la fauna se intensifica
Pero también implica algo importante: no es el mejor momento para improvisar.
Con más agua, hay dinámicas que no se entienden a simple vista.
Pasear por pasear es quedarse en la superficie.
Entender lo que está ocurriendo ahora mismo en el parque es otra cosa.
Visitar Las Tablas de Daimiel con agua… y con criterio
Este tipo de episodios hídricos no se dan todos los años con la misma intensidad.
Si realmente quieres aprovechar este momento, lo inteligente es hacerlo acompañado por alguien que:
Conozca la evolución del nivel de agua
Sepa interpretar el comportamiento de las aves
Entienda cómo influyen los aportes del Cigüela y los arroyos
Te lleve a las zonas más activas en cada momento
Porque no se trata solo de caminar por las pasarelas.
Se trata de leer el humedal.
Si quieres organizar una visita guiada a Las Tablas de Daimiel en un momento de máxima inundación, aquí tienes toda la información:
👉 https://www.lastablasdedaimiel.com/visitaguiada.php
Este febrero está siendo clave.
El agua está volviendo. Y cuando el agua vuelve, Las Tablas responden.
Aprovecha el momento.
Pero hazlo bien.
